Cursos y temario
Estructura por módulos y lecciones, con secuenciación y control de avance. El alumno ve dónde está y qué le falta.
Cualquier LMS sirve para publicar una tarea. La diferencia aparece en el cierre de periodo: si el aula virtual no comparte la matrícula ni la estructura académica del centro, alguien tiene que pasar esas notas al boletín a mano, todos los periodos, todos los años.
| En el día a día | LMS independiente | LMS integrado en el ERP |
|---|---|---|
| Alta de alumnos en el curso | Se carga o se invita aparte | Llega de la matrícula y la sección |
| Nota de una tarea | Se copia al boletín | Ya es parte del periodo |
| Baja de un alumno | Hay que acordarse en los dos sistemas | Una sola vez |
| Lo que ve la familia | Dos accesos distintos | Un portal con todo |
| Alumno en riesgo | Notas aquí, asistencia y mora allá | Se leen juntas |
| Fin de ciclo | Cursos a rehacer | Sigue la promoción del centro |
Estructura por módulos y lecciones, con secuenciación y control de avance. El alumno ve dónde está y qué le falta.
Texto con formato, imágenes, recursos descargables, vídeo por URL o subido, y cuestionarios dentro de la propia lección.
Entregas, banco de preguntas, cuestionarios y evaluación por competencias o por nota, según lo que use el centro.
Un espacio de dudas por curso, para que la consulta del alumno no acabe en el chat privado del docente a las diez de la noche.
Rutas de ejercicios con niveles, XP, rachas y meta diaria, con panel para el docente. Parte funciona sin conexión.
Acompaña al alumno cuando se atasca y ayuda al docente a preparar contenido y a leer cómo va su grupo.
Catálogo de lectura integrado, con lectura sin conexión, dentro de la misma plataforma.
Emisión de certificados al completar un programa, insignias y puntos, útil también en formación continua.
Avance por alumno, por curso y por grupo, cruzado con asistencia y desempeño académico.
En buena parte de la región, el LMS tiene que aguantar que se caiga internet a media clase. Aulion se instala como aplicación web progresiva (PWA) y mantiene funcionando sin conexión la práctica de Skillio y la lectura de biblioteca, sincronizando cuando el acceso vuelve. No es que todo funcione desconectado —no sería honesto decirlo—, pero lo que el alumno hace por su cuenta no depende de la señal.
Un LMS (Learning Management System) es la plataforma donde ocurre el aprendizaje en línea: cursos, lecciones, materiales, tareas, evaluaciones y seguimiento del progreso. Es la parte académica del aula, no la administración del centro.
Un LMS independiente vive aparte del sistema administrativo: tiene sus propios usuarios, sus propias secciones y sus propias notas, que alguien tiene que pasar al boletín. Uno integrado comparte la matrícula, la estructura académica y la evaluación con el resto de la plataforma, así que la nota de una tarea ya es la nota del periodo.
Puede hacerlo. La diferencia no está en dar clase en línea —eso lo hacen los tres— sino en que en Aulion el curso conoce la sección, el expediente y el boletín del alumno. Con un LMS aparte, esa unión la sostiene alguien copiando datos.
Aulion funciona como aplicación web progresiva (PWA) instalable. La práctica de Skillio y la lectura de biblioteca están diseñadas para continuar sin conexión y sincronizarse al recuperar el acceso, lo que importa en centros con conectividad intermitente.
Sí. Las lecciones admiten texto con formato, imágenes, vídeo por URL o subido, recursos descargables y cuestionarios dentro de la propia lección. También se puede incrustar contenido externo.
Con tareas entregables, cuestionarios con banco de preguntas y evaluaciones por competencias o por nota, según la configuración del centro. El resultado alimenta directamente el seguimiento académico del alumno.
Sí. Los cursos, la matrícula por curso, los certificados y el cobro por programa están pensados también para academias, institutos y formación continua.
Agenda una demostración con un curso, una sección y un boletín reales.